viernes, 22 de enero de 2016

Cartas desde el vacío

 
Me escribo un poco cada día para recordarme que no he de hacer nada. Estoy sentada en el vacío, rodeada de vacío. Mi vida fuera ha ido derrumbándose poco a poco a lo largo del año. Conflictos, pérdidas, desapariciones, cambios continuos hasta dejarme en esta playa sin arena, sin olas, sin gota de mar.

Me escribo un poco cada día para darme alguna pista porque rumbo no tengo, el timón también se fue. He llegado hasta aquí sola, navegando en solitario como se hace todo en la vida aunque nos parezca lo contrario. Mi barco rompió el mástil, rasgo las velas, perdió el ancla. Sentada en su casco con la mano de visera sobre los ojos, recorro el horizonte vacío y me encojo de no ver nada ni a nadie.

Cuando uno acepta donde ha llegado solo es necesario el tiempo para comprender. Tengo tiempo, me han dejado sin hacer…

11 comentarios:

  1. Pero el barco volverá a zarpar, con más fuerza, para descubrir nuevos mares, preciosas tierras, porque lo importante es la madera.

    ResponderEliminar
  2. Una presentación realmente desgarradora. Me encantará leerte. Ánimo con el blog y suerte con lo demás. :)

    ResponderEliminar
  3. Felicidades por tu nueva andadura, por compatir rutas, búsquedas, nadas...aquellos espacios y tiempos donde a veces nos encontramos. Compartirlo nos da fuerza para descubrir... o descubrirnos.

    ResponderEliminar
  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  5. Enhorabuena Marta, por iniciar esta maravillosa travesía. Ningún viajero con rumbo ha descubierto nunca nada nuevo, ni sobre su camino, su destino ni tampoco sobre él mismo, porque los viejos mapas nos llevan siempre a los trémulos lugares comunes.
    La vida no da puntadas sin hilo, y seguro que otro camino empieza aquí, donde aparentemente todo acaba, donde no hay referencias, ni respuestas y tal vez tampoco preguntas…

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siento tus palabras profundas y cargadas de sentido. Si, puedo ver varios caminos. Gracias por acompañarme.

      Eliminar
  6. Estoy empezando a darme cuenta, y no porque haya sido la primera frase de la novela que estoy empezando a leer, de que LA TRISTEZA NOS DA UNA LUZ EN EL ALMA QUE LA ALEGRÍA NO VE.

    Me alegro que hayas decidido compartirte. Un beso enorme.

    ResponderEliminar
  7. El vacío que siento es enorme y me impide seguir en esta nueva etapa impuesta
    Siento un desgarro terrible que me abruma y me impide intentar el despegue
    Espero que tengas razón y con la espera y un poco de tiempo lo logre
    Lo que escribes Marta me identifica mi actual situación
    Gracias

    ResponderEliminar