Me escribo un poco cada día para recordarme que no he
de hacer nada. Estoy sentada en el vacío, rodeada de vacío. Mi vida fuera ha
ido derrumbándose poco a poco a lo largo del año. Conflictos, pérdidas,
desapariciones, cambios continuos hasta dejarme en esta playa sin arena, sin
olas, sin gota de mar.
Me escribo un poco cada día para darme alguna pista
porque rumbo no tengo, el timón también se fue. He llegado hasta aquí sola,
navegando en solitario como se hace todo en la vida aunque nos parezca lo
contrario. Mi barco rompió el mástil, rasgo las velas, perdió el ancla. Sentada
en su casco con la mano de visera sobre los ojos, recorro el horizonte vacío y
me encojo de no ver nada ni a nadie.
Cuando uno acepta donde ha llegado solo es necesario
el tiempo para comprender. Tengo tiempo, me han dejado sin hacer…
Pero el barco volverá a zarpar, con más fuerza, para descubrir nuevos mares, preciosas tierras, porque lo importante es la madera.
ResponderEliminarVolverá a zarpar pronto, estoy reparando el casco.
EliminarUna presentación realmente desgarradora. Me encantará leerte. Ánimo con el blog y suerte con lo demás. :)
ResponderEliminarGracias guapa, ahi vamos a abrirnos a la experiencia.
EliminarFelicidades por tu nueva andadura, por compatir rutas, búsquedas, nadas...aquellos espacios y tiempos donde a veces nos encontramos. Compartirlo nos da fuerza para descubrir... o descubrirnos.
ResponderEliminarGracias. Empiezo a descubrir la fuerza en el compartir.
EliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarEnhorabuena Marta, por iniciar esta maravillosa travesía. Ningún viajero con rumbo ha descubierto nunca nada nuevo, ni sobre su camino, su destino ni tampoco sobre él mismo, porque los viejos mapas nos llevan siempre a los trémulos lugares comunes.
ResponderEliminarLa vida no da puntadas sin hilo, y seguro que otro camino empieza aquí, donde aparentemente todo acaba, donde no hay referencias, ni respuestas y tal vez tampoco preguntas…
Siento tus palabras profundas y cargadas de sentido. Si, puedo ver varios caminos. Gracias por acompañarme.
EliminarEstoy empezando a darme cuenta, y no porque haya sido la primera frase de la novela que estoy empezando a leer, de que LA TRISTEZA NOS DA UNA LUZ EN EL ALMA QUE LA ALEGRÍA NO VE.
ResponderEliminarMe alegro que hayas decidido compartirte. Un beso enorme.
El vacío que siento es enorme y me impide seguir en esta nueva etapa impuesta
ResponderEliminarSiento un desgarro terrible que me abruma y me impide intentar el despegue
Espero que tengas razón y con la espera y un poco de tiempo lo logre
Lo que escribes Marta me identifica mi actual situación
Gracias